Hace unos días un profesor nos dijo que lo mejor que podíamos hacer en cuanto que podamos es salir del país a buscar trabajo fuera, ya que aquí la cosa está muy mal. Esta situación ya se venía viendo desde que empezó la crisis. En el pasado de nuestro país también han ocurrido estas emigraciones en busca de un porvenir mejor cuando se hacía difícil ganarse la vida en su tierra. He de decir que aunque la situación económica del país fuera óptima estaría dispuesto a trabajar fuera, siendo consciente tanto de las cosas buenas como de las malas que ello conllevaría. Pienso que cambiar de ambientes nunca viene mal, es enriquecedor y cualquiera debería elegir poder hacerlo sin estar condicionado por causas como la que he mencionado. Para un amante de viajar como soy yo sería genial mezclar trabajo con el placer de conocer otras partes del mundo. Mientras se crea en ello, se puede.

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